Hemorragia postparto: qué es, cómo reconocerla y cuándo es urgencia
Hemorragia postparto: qué es, cómo reconocerla y cuándo es urgencia
La hemorragia postparto es una de las complicaciones más importantes del parto y del puerperio inmediato. También una de las más tratables si se detecta a tiempo. Esta guía te explica qué es exactamente, cómo diferenciarla de los loquios normales, qué señales son urgencia y qué hay que hacer.
Esta guía complementa las de loquios postparto y cuánto dura el sangrado postparto. Todo el contexto del postparto real lo tienes en el hub principal.
Qué es la hemorragia postparto
La hemorragia postparto (HPP) se define clínicamente como una pérdida de sangre superior a 500 ml tras un parto vaginal, o superior a 1000 ml tras una cesárea, en las primeras 24 horas postparto. También se considera hemorragia postparto la que produce inestabilidad hemodinámica (mareo, taquicardia, hipotensión) independientemente del volumen exacto medido.
Se clasifica según el momento:
- Hemorragia postparto precoz: en las primeras 24 horas postparto.
- Hemorragia postparto tardía: entre 24 horas y 12 semanas postparto.
Y según la gravedad:
- Menor: 500-1000 ml sin inestabilidad.
- Mayor: >1000 ml o con inestabilidad hemodinámica.
Cifras reales en España (GPC SNS): la HPP afecta aproximadamente al 5-10 % de todos los partos, y sigue siendo una de las principales causas de mortalidad materna, aunque la mortalidad total en España es baja (2-6 por 100.000 partos). El diagnóstico temprano y el tratamiento adecuado son determinantes.
Causas más frecuentes de hemorragia postparto
Las "4T" son la regla clínica internacional para recordar las causas:
- Tono (atonía uterina): el útero no se contrae adecuadamente tras el alumbramiento y sigue sangrando. Es la causa más frecuente (70 % de las HPP).
- Trauma: desgarros perineales o cervicales, rotura uterina, hematomas.
- Tejido: retención de restos placentarios en el útero.
- Trombina: alteraciones de la coagulación materna.
Factores de riesgo de hemorragia postparto
Aumentan el riesgo:
- Parto prolongado o inducido.
- Sobredistensión uterina (embarazo gemelar o múltiple, macrosomía fetal, polihidramnios).
- Multiparidad (más de 4 partos previos).
- Antecedente de HPP en parto anterior.
- Preeclampsia o eclampsia.
- Placenta previa o desprendimiento de placenta.
- Cesárea urgente.
- Anemia previa al parto.
- Uso prolongado de oxitocina durante el trabajo de parto.
Si te aplica alguno de estos factores, tu equipo obstétrico lo tiene identificado y aplica protocolo de prevención activa de HPP durante y tras el parto.
Cómo se reconoce una hemorragia postparto en el hospital
En el hospital, tras el parto, el equipo monitoriza activamente:
- Estado del útero: debe estar contraído (firme "como un balón de baloncesto") por debajo del ombligo. Un útero blando y por encima del ombligo es señal de atonía.
- Cantidad de sangrado: cuantifican con bolsas colectoras específicas.
- Signos vitales: tensión arterial, frecuencia cardíaca, temperatura.
- Coloración de piel y mucosas.
- Estado de conciencia.
Ante sospecha, activan protocolo: masaje uterino, oxitocina intravenosa, misoprostol, ácido tranexámico y, si no cede, intervención quirúrgica (revisión de canal, sutura, ligadura, histerectomía en último caso).
Hemorragia postparto tardía en casa: señales que debes reconocer
Una vez estás en casa, tras el alta hospitalaria (normalmente 24-48 h tras parto vaginal, 3-4 días tras cesárea), la hemorragia postparto tardía es menos frecuente pero real. Se debe habitualmente a:
- Retención de restos placentarios (más frecuente).
- Infección uterina (endometritis).
- Involución uterina insuficiente.
- Raramente: coagulopatías, dehiscencia de sutura de cesárea.
Señales que TE deben alarmar y hacerte consultar HOY o ir a urgencias:
- Empapas una compresa maternal grande en menos de 1 hora durante 2 horas o más.
- Aparecen coágulos del tamaño de una pelota de tenis o mayores.
- Vuelve a sangrado rojo brillante y abundante tras haber pasado a marrón o blanquecino.
- Sangrado con mal olor característico (fétido).
- Fiebre >38 °C acompañando al sangrado.
- Dolor abdominal intenso o creciente, útero doloroso al tacto.
- Mareo, palidez, sudoración fría, palpitaciones.
- Taquicardia en reposo (más de 100 lpm sostenidamente).
- Sensación de "no estar bien" muy marcada que no puedes explicar.
Qué hacer si sospechas hemorragia postparto en casa
En el momento (mientras esperas atención médica):
- Túmbate boca arriba con las piernas ligeramente elevadas (mejora el retorno venoso).
- Aplica masaje uterino externo: si sabes localizar el útero (bajo el ombligo, firme), presiona con la palma de la mano y muévela en círculos para estimular contracción.
- Amamanta al bebé si es posible: el estímulo de succión libera oxitocina natural, que contrae el útero.
- Que alguien te acompañe al hospital o llame al 112.
- No te pongas de pie sola: si te mareas por la pérdida de sangre, riesgo de caída.
- No comas ni bebas por si necesitas intervención con anestesia.
Contacta con:
- Número de guardia de tu matrona referente (te lo dieron al alta).
- Urgencias del hospital donde diste a luz (si es cerca).
- 112 si el sangrado es muy abundante o tu estado empeora rápido.
Lleva contigo al hospital:
- Informe de alta.
- Cartilla del embarazo.
- Muda de compresas.
- Móvil y cargador.
Prevención: qué puedes hacer
Aunque la HPP no siempre se puede prevenir, hay factores que ayudan:
- Corregir anemia antes del parto (si en la analítica del tercer trimestre tienes hemoglobina baja, tu matrona pautará hierro).
- Manejo activo del alumbramiento en el hospital: administración de oxitocina inmediatamente tras el nacimiento del bebé y tracción controlada del cordón. Es protocolo estándar en el SNS y reduce el riesgo de HPP en un 60-70 %.
- Piel con piel y lactancia precoz: liberan oxitocina natural que ayuda a la contracción uterina.
- Vaciado vesical frecuente en las primeras horas postparto: la vejiga llena puede impedir la buena contracción uterina.
- Movilización precoz (levantarse, caminar suave) en las primeras horas tras parto vaginal.
En cesárea, el equipo aplica protocolo específico durante la cirugía.
Cuándo consultar con tu equipo sanitario
Consulta urgente (hoy o número de guardia):
- Cualquier señal de las listadas arriba.
- Sensación general de que "algo no va bien".
Consulta programada (en 24-48 h):
- Cambios en el patrón normal del sangrado.
- Dolor abdominal moderado que no cede con analgesia habitual.
- Loquios más abundantes de lo esperado sin llegar a criterio de urgencia.
Acude a urgencias si:
- Sangrado muy abundante.
- Coágulos grandes.
- Mareo, palidez, pérdida de conciencia parcial.
- Fiebre alta con dolor y sangrado.
Nunca minimices un sangrado que te preocupa. Es infinitamente mejor ir a urgencias y que te digan "es un sangrado normal, tranquila" que quedarte en casa con una hemorragia real.
Sobre este contenido
Contenido del equipo editorial de Paritorio, revisado por matrona colegiada del Sistema Nacional de Salud español. Basado en la Guía de Práctica Clínica de Atención en el Embarazo y Puerperio del SNS, la Guía de Práctica Clínica sobre la Prevención y Manejo de la Hemorragia Postparto, las recomendaciones de la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO) y las Recomendaciones de la OMS sobre prevención y tratamiento de la hemorragia postparto (2022). Información divulgativa que no sustituye la atención sanitaria de urgencia cuando aparecen los signos descritos.
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