Hemorroides postparto: por qué aparecen y cómo tratarlas de forma segura
Hemorroides postparto: por qué aparecen y cómo tratarlas de forma segura
Las hemorroides postparto son una de las molestias más frecuentes del puerperio, y una de las que menos se hablan. Aparecen o empeoran tras el parto vaginal por la combinación de aumento de presión abdominal, esfuerzos del expulsivo y estreñimiento posterior. Esta guía explica por qué aparecen, cómo tratarlas de forma segura (también durante la lactancia) y cuándo hay que consultar.
Forma parte del contenido sobre el postparto real. El postparto físico completo por sistemas lo desarrollamos en nuestro ebook Postparto real.
Qué son las hemorroides y por qué aparecen tras el parto
Las hemorroides son dilataciones de las venas del plexo hemorroidal, situado en el canal anal. Se clasifican en internas (dentro del recto) y externas (visibles en el borde anal). Durante el embarazo aparecen o empeoran por:
- Aumento del volumen sanguíneo y presión sobre las venas pélvicas.
- Efecto hormonal de la progesterona que relaja las paredes venosas.
- Estreñimiento frecuente.
- Presión del útero grávido sobre venas ilíacas.
En el parto vaginal, los esfuerzos del expulsivo pueden agravar hemorroides existentes o desencadenar nuevas. Los factores que más contribuyen:
- Pujo dirigido prolongado (frente al pujo espontáneo).
- Expulsivo largo.
- Estreñimiento en las semanas siguientes al parto.
- Bebés de alto peso.
Es frecuente notarlas por primera vez o notar que empeoran en los primeros días postparto, tanto tras parto vaginal como tras cesárea (aunque en cesárea es menos frecuente).
Síntomas de las hemorroides postparto
- Bulto o "protuberancia" palpable en el ano.
- Sangrado en pequeña cantidad al defecar (rojo brillante, no mezclado con las heces).
- Dolor o escozor, especialmente al defecar y en las horas siguientes.
- Picor perianal.
- Sensación de que "algo asoma" al hacer esfuerzo.
- En casos más avanzados, hemorroide trombosada: dolor intenso, tumefacción morada, muy dolorosa al tacto. Requiere valoración médica.
Tratamiento seguro de hemorroides postparto (compatible con lactancia)
La mayoría de tratamientos son locales y compatibles con lactancia materna. Los organizamos por escalón.
Medidas generales (funcionan para todos los casos)
- Higiene con agua después de cada deposición. Usar toallitas suaves sin alcohol o simplemente ducha manual.
- Secar con toalla suave sin frotar o con toallitas específicas.
- Baños de asiento con agua templada 10-15 minutos, 2-3 veces al día. Añadir manzanilla no ha demostrado beneficio adicional pero no daña.
- Frío local: bolsas de gel frías (envueltas en tela) durante 10-15 minutos, varias veces al día. Alivio inmediato y reduce inflamación.
- Postura al defecar: taburete bajo los pies para adoptar postura fisiológica en cuclillas. Reduce la necesidad de pujar.
- Nunca aguantar la necesidad: cuando aparezca la ganas, ir al baño.
Prevenir estreñimiento (fundamental)
- Hidratación abundante: 2-2,5 L al día. Más si estás dando el pecho.
- Fibra en la dieta: verduras cocinadas, fruta con piel, legumbres, cereales integrales, kiwi, ciruelas.
- Movimiento: caminar diariamente. Ayuda al tránsito intestinal.
- Si a pesar de todo hay estreñimiento: valorar con la matrona suplementos de fibra soluble (plantago ovata / psyllium) o lactulosa, ambos compatibles con lactancia.
Tratamiento farmacológico local (compatible con lactancia)
En grado leve-moderado y con valoración de tu matrona o farmacéutica:
- Pomadas o supositorios con anestésico local (lidocaína/pramoxina): alivio del dolor y el picor.
- Pomadas con corticoides suaves (hidrocortisona 1 %): reducen inflamación. Uso corto (no más de 7-10 días).
- Cremas cicatrizantes con óxido de zinc o pantenol.
Marcas comerciales frecuentes disponibles en farmacia española. Consulta con tu farmacéutica cuál usar según intensidad de síntomas. La mayoría son compatibles con lactancia; hay bases de datos como e-lactancia.org que puedes consultar.
Evita durante el embarazo y el postparto sin prescripción:
- Cremas con derivados corticoides potentes de forma prolongada.
- Analgésicos orales fuertes (opiáceos) por su cuenta.
- Ibuprofeno sistémico de forma prolongada si estás dando el pecho (usar puntualmente sí es compatible; consultar).
Tratamiento quirúrgico
Solo se plantea si tras 3-6 meses de tratamiento conservador persisten síntomas invalidantes, o en casos de hemorroide trombosada muy dolorosa. En general se difiere: la mayoría de las hemorroides postparto mejoran significativamente en 6-12 semanas con tratamiento conservador y resolución del estreñimiento.
Higiene perineal si hay hemorroides Y episiotomía o desgarro
Situación frecuente y muy incómoda. Consejos específicos:
- Baño de asiento con agua templada 2-3 veces al día trata ambas cosas.
- Frío local aplicado en la zona: cubre tanto el periné como el ano.
- Postura: sentarse en cojín en forma de rosco o dona alivia presión sobre ambos.
- Vestir ropa interior de algodón y evitar prendas ajustadas.
- Al defecar: usa una toallita húmeda con agua templada en lugar de papel seco.
- Aumenta hidratación y fibra aún más para evitar heces duras que rozan la zona.
Cuándo consultar con tu equipo sanitario
Consulta esta misma semana con tu matrona o médico de cabecera si:
- El dolor no cede con las medidas anteriores tras 5-7 días.
- El sangrado al defecar aumenta o cambia de color (marrón oscuro puede indicar sangrado más alto).
- Aparece una hemorroide trombosada (bulto morado, doloroso al tacto, aparición brusca).
- Notas fiebre o secreción anal (posible infección).
- Aparece incontinencia de gases o heces tras el parto (puede indicar desgarro perineal grado III o IV no bien diagnosticado, requiere valoración especializada).
Acude a urgencias si:
- Sangrado rectal abundante o persistente.
- Dolor anal intolerable que no cede con analgesia.
- Fiebre alta con dolor perianal (posible absceso).
En la revisión postparto de las 6 semanas
Comenta específicamente el tema hemorroides con tu matrona. Aunque en la revisión suele valorarse el suelo pélvico y la cicatrización perineal, las hemorroides pueden pasarse por alto si tú no las mencionas. Es la ocasión para:
- Valorar necesidad de derivación a cirugía general o coloproctología si el caso es grave.
- Recibir plan de tratamiento específico para las siguientes semanas.
- Solicitar derivación a fisioterapia de suelo pélvico, que también aborda hipertonía y prolapso anal.
Prevención en un próximo embarazo
Si has tenido hemorroides postparto y planeas otro embarazo:
- Cuida el estreñimiento durante todo el embarazo (fibra, agua, movimiento).
- Habla con tu matrona sobre prevención activa desde el segundo trimestre.
- En el plan de parto, deja pactado tu preferencia por pujo espontáneo (menos agresivo con el suelo pélvico y las hemorroides que el pujo dirigido).
- Considera la fisioterapia de suelo pélvico durante el embarazo si es posible.
Sobre este contenido
Contenido del equipo editorial de Paritorio, revisado por matrona colegiada del Sistema Nacional de Salud español. Basado en la Guía de Práctica Clínica de Atención en el Embarazo y Puerperio del SNS, las guías de la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO) y la base e-lactancia.org para compatibilidad de fármacos con lactancia. Información divulgativa que no sustituye la valoración de tu equipo sanitario.
Recursos relacionados
- Guía completa: El postparto real, semana a semana
- Guía completa: Suelo pélvico postparto
- Ebook premium: Postparto real — los 100 primeros días